Acerca de natalia

Es un blog administrado por una sola persona, Natalia Osorio Osorio nacida el 1ro de enero de 1982 vivo en la calle Menocal # 91-F (altos), % Julián Santana y Francisco Vega. Reparto Segundo. Las Tunas, Cuba. Soy una joven de 32 años, Licenciada en Inglés, que trabaja como profesora, y cuando se siente sola, y no por no estar acompañada sino SOLA en la batalla contra las INJUSTICIAS, contra lo MAL HECHO se siente un OBJETO ANACRONICO. Me gusta tener muchos amigos, aunque decir AMIGO en estos tiempos es demasiado fuerte pues desgraciadamente, quien dice ser tu AMIGO te traiciona, cuando menos tú lo esperas Y ES ENTONCES CUANDO TE DAS CUENTA QUE ESE SOLO ERA UN COMPAÑERO

Dos Lobos

loboUn viejo amerindio estaba hablando con su nieto. Le decía: «Me siento como si tuviera dos lobos peleando en mi corazón. Uno de los dos es un lobo enojado, violento y vengador. El otro está lleno de amor y compasión».

El nieto preguntó: «Abuelo, dime, ¿cuál de los dos lobos ganará la pelea en tu corazón?»

El abuelo contestó: «Aquel que yo alimente…»

Aprendí

Aprendí, que quien no te busca, no te extraña y quien no te extraña, no
te quiere.

Que la vida decide quien entra en tu vida, pero tú decides quien se
queda.
Que la verdad duele una sola vez y la mentira duele siempre.
Por eso, valora a quien te valora y no trates como prioridad a quien te
trata como una opción…
Quien te lastima, te hace FUERTE;
quien te critica, te hace IMPORTANTE;
quien te envidia, te hace VALIOSO;
y a veces es divertido saber que..
aquellos que te desean lo peor…tienen que soportar que….te ocurra
lo MEJOR

¡¡¡Te Quieerooo !!!!
Y siempre voy a…
¡Quererte!
·¡Molestarte!
·¡Ayudarte!
·¡Cuidarte!
·¡Sonreírte!
·¡Escucharte!
·¡Aconsejarte!
·¡Apoyarte!

Alumbra el Camino de los Otros

Había una vez, en una ciudad de Oriente, un hombre que caminaba por las calles llevando encendida una lámpara de aceite. La ciudad era muy oscura en las noches sin luna como aquella. En determinado momento se encuentra con un amigo. Este lo mira y de pronto lo reconoce. Se da cuenta de que es Guno, el ciego del pueblo y le dice:

¿Qué haces Guno, tú ciego, con una lámpara en la mano, si tú no ves…?

Entonces, el ciego le responde:

Yo no llevo la lámpara para ver mi camino. Yo conozco de memoria la oscuridad de las calles. Llevo la luz para que otros encuentren su camino cuando me vean a mí… No sólo es importante la luz que me sirve a mí, sino también la que yo uso para que otros puedan servirse de ella. Cada uno de nosotros puede alumbrar el camino para que sea visto por otros, aunque aparentemente no lo necesite.

Alumbrar el camino de los otros no es tarea fácil. Muchas veces en vez de alumbrar oscurecemos mucho más el camino de los demás. ¿Cómo? A través del desaliento, la crítica, el egoísmo, el desamor, el odio, el resentimiento… ¡Qué maravilloso sería si todos ilumináramos los caminos de los demás! Sin fijarnos si lo necesitan o no… Llevar luz y no oscuridad… Si toda la gente encendiera una luz el mundo entero estaría iluminado y brillaría día a día con mayor intensidad…

Todos pasamos por situaciones difíciles a veces. Todos sentimos el peso del dolor en determinados momentos de nuestras vidas. Todos sufrimos en algunos momentos. Lloramos en otros. Pero no debemos proyectar nuestro dolor cuando alguien desesperado busca ayuda en nosotros… Al contrario, ayudemos a los demás sembrando esperanza en ese corazón herido… Nuestro dolor es y fue importante pero se minimiza si ayudamos a otros a soportarlo, si ayudamos a otro a sobrellevarlo… ¡LUZ!… demos luz. Tenemos en el alma el motor que enciende cualquier lámpara, la energía que permite ir a iluminar en vez de oscurecer. Está en nosotros saber usarla. Esta en nosotros ser Luz y no permitir que los demás vivan en las tinieblas.